ACTUALIDAD / ¡ARRIBA LAS MANOS!
Saturday, July 08, 2006Sentarse a ver televisión ya resulta un acto masoquista. Pero como diversas encuestas han demostrado que somos masoquistas, es explicable que la tele y sus programas sean tan importantes en nuestras vidas. Por eso este blogger bacán, ácido, irreverente y mijito rico desmenuzará la actualidad actual del Chile de hoy, vista desde la TV.
Valga la rebuznancia.
LO MISMOMETRO
Me dispongo a ver las noticias después de haber estado atento a El Termómetro y sus interesantes debates. La dinámica de ese programa es simple: Un par de representantes del Gobierno sentados a un lado del panel y un par de UDI y/o RN en el extremo opuesto; todo bajo la conducción de ese flaco Matías del Río, que cuando se trata de panelistas como los digirentes estudiantiles, saca a relucir todo su carácter agresivo e inquisidor; por el contrario, si hay personalidades de mayor embergadura, se convierte en un amable administrador de los tiempos. Cualquiera sea el tópico, siempre es igual: Se plantea el tema, sus causas, sus efectos y a debatir se ha dicho. Los UDI lanzan sus dardos contra el Gobierno que a su parecer tiene la culpa de todos los males que aquejan a Chile, desde la delincuencia hasta si un transeunte pisó caca; por su parte, los pro-gobierno terminan justificándose y esquivando toda culpa gracias a ese flagelo de amplio espectro llamado Dictadura Militar, cuyas repercusiones debemos seguir disfrutando después de 16 años. Es como ver pelear al patrón y al empleado por la calidad su producto, mientras el cliente estafado observa con cara de “exijo una explicación”, y otros simplemente se olvidan que han sido estafados y se dedican a mirar el show.
SANGREVISION NOTICIAS
Termina El Termómetro y comienza Chilevisión Noticias, así que voy por mi chaleco anti-balas. De puro ocioso me he puesto a contar la cantidad de minutos que le dedica ese noticiero al tema de la delincuencia: 25 minutos en promedio. Hay que ser valiente para salir a la calle después de ver a Guillier y Cia. y su desfile de lanzas, asesinos, violadores, descuartizadores, pedófilos, secuestradores, neonazis, entre otros relevantes actores sociales. Es lo bonito de la tele: su difusión fragmentada de la realidad. Nadie va a negar que todos estos males existen, pero editados y escupidos frenéticamente en media hora, llevan a concluir que basta con poner un pie en la acera para acabar ultrajado, robado o apaleado por 5 cabezas de músculo que te encontraron muy negro para dejarte vivir. Un atraco es una esquina es un atraco en una esquina. Pero difundido por estos profesionales da la impresión que ocurriera en cada esquina. En mí esquina.
Doy un sorbo a mi tecito, y cuando vuelvo a dirigir la vista al receptor, veo a un anciano en una camilla con tubos por todos lados. La bajada advierte: “mascotas podrían ser peligrosas”, y explican que el señor hospitalizado ha sido atacado por un gato. El pan con mortadela se me queda en la garganta. Tommy, el perro regalon de la casa de mi amigo, está a pocos metros de la mesa del comedor, quién sabe si dispuesto a atacar mientras la familia en pleno comparte descuidadamente. Suelto la tasa y lo contemplo con recelo. Él trata de ganarse mi confianza meneando la cola pero no le creo nada. Con esto de la eliminación de la presunción de inocencia, uno ya no puede dar crédito a estos patanes. Pero sus ojos tiernuchos me conmueven, al tiempo que me digo a mí mismo: “mismo, algo anda mal aquí”. Y luego me respondo: “Pero qué certera observación. Deberías tener un blog”. “Ya tengo uno, imbécil”. “No me digas”. “Sí te digo”. “Mira tú”.
LAS CASAS ENTRETENIDAS
El noticiero salta drásticamente de la delincuencia al drama. El drama de cientos de familias que postulan a una casa y el sistema los convierte en víctimas de un chiste cruel (Atención neonazis: El sistema usa humor negro contra los chilenos puros). Primero fueron las Casas Copeva. Luego la cosa se puso un poco más colorida y fueron las Casas Chuby. Y cuando pensábamos que la creatividad de nuestros ingenieros civiles había alcanzado su cumbre, aparecen las Casas Pitufas. La primera vez que vi una, pensé que mostraban la caseta de vigilancia de un condominio. Luego la cámara amplió el panorama y eran decenas de casitas. Los huevones exagerados, pensé: qué clase de paranóicos vivirán en ese condominio, como para poner tantas casetas de vigilancia. Seguro ven Chilevisión Noticias. Pero una voz interna con el timbre de Bonvallet me adviritió: ¡Avíspate rehueón! ¡Son casas para gente pobre! Entonces uno simplemente no comprende, y se pregunta si los responsables de estos monumentos son humanoides o qué. Si se trataran de mausoleos, la cosa podría pasar piola. Pero se supone que están haciendo casas para gente viva, que se mueve. Por algo se llaman VIVIENDAS. Repeat after me, assholes: VI-VIEN-DAS. ¿Qué pensarán los cabecillas de esto mientras estampan su firma de aprobación a tales proyectos? Pueden ser dos cosas:
-“Qué bien. Estamos dando solución al problema de vivienda de miles de chilenos”.
-“Qué bien. No soy pobre y no tengo que vivir ahí”.
Para contrarrestar los efectitos negativos que significan a la clase pobre estas enormes soluciones, los hijos de la clase acomodada cranean sistemas de agua potable y alcantarillado para mediaguas, en sus universidades privadas. Porque como pregonara el intachable Ricky Lake: se trata de crecer con igualdad.
PUERTAS GIRATORIAS
Tommy se ha quedado dormido, pero puede ser una estrategia para despistar. Así que como soy precavido, me pongo de lado para levantarme de la silla apenas el desalmado can decida actuar. A lo lejos oigo que mi General Pinochet ha sido citado e interrogado nuevamente por el caso Caravana de la Muerte. Hasta cuándo siguen molestándolo. Si todos ya sabemos sobre la Puerta Giratoria de la Justicia Chilena. Se ha mencionado el concepto hasta el hartazgo, manoseado y usado miles de veces, como tu hermana
sabrá. Y tú también sabrás, claro. Si no hay canal que no se haya referido al tema. Gracias a esa puerta giratoria, mi General puede salir de su casa, ir a Tribunales, decir “no me acuerdo”, y regresar a su casa a jugar con sus nietos y a ensuciar sus pañales, los cuales usa donde tiene que usarlos y no en la cara, porque él no es ningún cara de raja. No sea mal hablado.
Abandono la casa de mi amigo. Los noticias ya terminaron. Tommy no hizo nada, pero lo tengo EN LA MIRA (por Chilevisión, a las 22:00 hras.)
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